La energía en las ciudades inteligentes
El concepto de ciudad inteligentes engloba varios sectores, bajo un nuevo paradigma emergente, con el objetivo de proporcionar un salto cuántico en la organización y por lo tanto en la funcionalidad de las ciudades. En este sentido, el de la energía es un sector clave que, en sinergia con otros, ha de facilitar este cambio de paradigma.
Las ciudades son por su naturaleza concentradores de población y sus actividades social y económica. Como tales presentan una alta densidad de demanda energética, definida como la cantidad de energía por la unidad de superficie. Esta gran densidad de demanda, multiplicada por las extensiones cada vez mayores que adquieren las ciudades, se convierte en una gran cantidad de energía necesaria para mantener la vida de una urbe. Esta energía casi siempre viene de grandes centros de transformación, dependientes de una energía importada, que en gran mayoría de casos es de procedencia fósil y en menor medida nuclear o hidráulica.

